25.1.08

Érase una mujer a un portátil pegada


Anoche... no, anoche no. Esta tarde, en mi siesta de 3 a 4... no, de 3 a 5... he soñado en photoshop. Había soñado ya en blanco y negro, en dibujos animados... pero hoy me estaba montando una historia idílica que te cagas y en los laterales de la "pantalla" estaban los cuadros de herramientas, historia, capas... Yo era una capa, cada personajillo que iba apareciendo otra, el paisaje otra, etc., etc.

Yo sólo era participante de la historia. Había "alguien" editando y, no contentos con el bloqueo visual de las ventanitas, iba parando cuando le venía en gana y metía filtros... uy, esto vira mucho a azul. Stop. Toooma filtro. Play.

Entonces los personajes -amigos y conocidos variopintos que de repente y no sé cómo se conocían entre sí- empiezan a mirar a cámara y a hacerle peticiones: que si retócame esto, que si quítame lo otro. Y el tío -sí, tiene voz y sí, tiene voz de hombre, culpa de la educación católica en el subconsciente- en su papel de Dios/hacedor/jefe les dice que sólo usa filtros de color, brillo/contraste, iluminaciones/sombras y poco más... nada de quitar granos, ojeras o cicatrices. Y nada de hacer nuevos repartos de la masa corporal. Que al final no se respeta nada.

Yo me pongo de su parte. Porque estoy de acuerdo y sobre todo porque me están jodiendo el sueño con tanta chorrada. Si te sale un granaco que parece el Teide alégrate, es síntoma de juventud. Las ojeras... suelen ser consecuencia de noches felices, benditos domingos ojerosos. Las cicatrices... no sé, a mi me molan. Y el reparto de la masa corporal... eso de ay, me quitaría un kilo del culo y me lo pondría en las tetas... a ver, es el único y las únicas que tienes, acostúmbrate! Total que acabo discutiendo con todos y por votación popular se decide ocultar mi capa. "Consuélate -me dice el jefe- podrían haber propuesto eliminarte y no sólo ocultarte".

Vale, tengo granos (los que no me salieron a los quince se estaban poniendo en fila para ir saliendo ahora por turnos), menos ojeras de las que quisiera pero también, alguna que otra cicatriz, una 80 y todo lo que como se me va al culo. Interpretaciones aparte, me he propuesto no tocar el photoshop en todo el fin de semana. A ver. Y me proclamo defensora del retoque responsable. Posturas afortunadas y azares de la reflexión de la luz hacen fotos "mentirosillas" sin tener que quitar ni poner. Tanta perfección, tanta perfección... ¿para qué?

1 comentario:

Oswar dijo...

Me encanto este sueño-cuento me he reido un monton y tiene toda la razon."La mayor perfeccion havita en la imperfeccion"...Oz