29.5.06


Buenos días!! Pasa tan pocas veces lo de despertarse sin necesitar despertador... y sin ninguna pereza... Las 07:33h.

28.5.06

Un poco de historia I



Amigo mío sólo tú encuentras leñaaaa...

Con un ratio de aprovechamiento del tiempo de 2:1 he pasado el fin de semana enclaustrada, estudiando en compañía de mi infatigable compañero de descansos, el capitán Gemo.

Me aburro taaaaaaaaanto. Por hacer algo voy a hacer eco de algunos de mis nuevos conocimientos en rr. Exteriores de España.


Gibraltar. De como España ni pincha ni corta y los ingleses cortan lo que quieren.

La tierra.

La controversia por el Peñón parte del tratado de Utrech (1713) y de su imprecisión. Inglaterra jugó muy bien sus cartas y se encargó de que en el texto final se hablase de “defensa y fortalezas” y no de “murallas”, término inequívoco que se había utilizado en las negociaciones. Esto le permitió exigir como suyas dos torres que quedaban fuera de las murallas: la Torre del Diablo, a unos 100 metros, y la del Molino, a unos 600. Lo cierto es que cuando se firmó el tratado ya las habían ocupado. Aunque España nunca lo aprobó ni apareció en el tratado, los ingleses exigían un territorio alrededor de la Plaza equivalente a un tiro de cañón, que en aquel entonces oscilaba entre los 600 y los 2000 metros en la máxima elevación. A lo largo del siglo XIX se sucedieron los sitios y las sucesivas tomas de las torres por unos y otros.

Fue la guerra de la Independencia la que abrió a los ingleses el camino hacia una mayor expansión ya que se destruyeron los fuertes españoles y no se reconstruyeron. La naturaleza también hizo su parte en forma de epidemias de fiebre amarilla, en 1815, y de cólera, en 1854. En ambos casos recibieron el permiso español para establecer campamentos fuera de la Plaza y no se retiraron una vez erradicada la enfermedad.

En la guerra de 1898, entre EEUU y España, Inglaterra quiso impedir que España fortificase las costas en un radio de 7 millas alrededor del Peñón. España logró impedirlo y en 1909 se construyó la verja que marcaría el espacio actualmente ocupado, a unos 800 metros de la base del monte.

Las aguas.

La expansión marítima no se produce hasta 1826. Dos barcos ingleses encallan en la playa de San Felipe y el gobernador británico envía a 200 hombres a recoger las posesiones británicas. Ante la queja española por esta acción, Mr. Canning, el gobernador, responde que hay que buscar un límite natural para el puerto de Gibraltar (Punta Mala) y alude a que éste está dentro del famoso tiro de cañón y, por lo tanto, dentro de sus derechos (nunca reconocidos en el Tratado de Utrech). Es de risa porque el tiro de cañón de 1713, cuando la Plaza fue cedida, poco tiene que ver con el de 1826. España no contestó a la misiva de Mr. Canning al considerarla excesivamente absurda. No hizo reclamaciones hasta 1841. Y entonces los británicos dijeron tener esos derechos por costumbre. Pero, ¿cómo podían tener los ingleses aguas sin playas y los españoles playas sin mar?

El derecho a la Descolonización.

En el siglo XX, con el nacimiento del Derecho a la Descolonización en las Naciones Unidas, resurge la controversia. Gibraltar se ajustaba a las condiciones para reclamar este derecho y España así lo hizo. En 1963 Gibraltar entra en la lista de territorios sujetos a la Descolonización, elaborada por el Comité de la ONU. Desde éste se insta a las dos partes a negociar una solución de forma bilateral. Inglaterra pasa olímpicamente del tema a pesar de las sucesivas resoluciones de la ONU para la aceleración del proceso. La ONU respalda los derechos españoles y en 1968 da un ultimátum al Reino Unido que fue contestado con la Constitución de 1969 para Gibraltar. Ante este gesto ni España ni la ONU supieron como seguir adelante…

Continuará…(o no)
¿Alguie
n ha llegado hasta aquí? Ya. Mmmmm, por si acaso, la próxima entrega, si es que sale porque estoy muy vaga, será “Gibraltar, paraíso fiscal”.

16.5.06

...no te quites el sayo

(no ficción)
Fin de semana intenso... o más bien semana intensa.
Primera semana de trabajo... pocas horas de sueño. La experiencia del primer bolo de ACT ha sido muy buena. Aunque personalmente no consigo dominar los nervios y se me va de las manos. Sudores fríos, colapsos varios son algunos de los síntomas. Qué rabia! El sábado y el domingo me tranquilicé... con una semana más, igual...
Bueno, nos lo hemos pasado en grande y hemos sacado pelas para cubrir los gastos de la asociación, los de producción de "Escribiendo un sueño" y aún sobrará algo. Así da gusto.
Y después de la obra salió plan el viernes, el sábado y el domingo. Y yo en todos, como no. Viernes, la Coope en Coslada. Sábado... sobre todo coche de Nani con Marquitos al volante. Y Domingo titiritingo, un partido de beisbol con la escoba por bate (Marcos, Gema vs. Ger, Charo, Pat), de tapas y charanga por la Latina, y el mejor mojito que he probado.
Y aquí debería ir acabándose lo bueno. Mañana empiezo a estudiar (o más o menos, a leer y tal) y si todo va bien será mi última empollada por resignación o necesidad. Mi plan de irme a BCN el próximo fin de semana se ha caído (así que, querida tocaya, tendrás que esperar un poco más para tener tu regalito, jejjajajdfkadbbfk. Creo que iré a Buñuel)
Ah, y el jueves, 18 de mayo, cumplo 23. Por si me quereis felicitar. (Qué ilusión...)

7.5.06

Domingo ACT

Así me gustaría pasar buena parte del día de hoy.

Pero hoy es domingo de ensayo a jornada completa...

Y es que...

Y me gustaría que vinieses...

5.5.06

Por fin tengo curro!


(no ficción)

4 de mayo de 2006, 15:07, Guadalajara.

Acabo de terminar de comer. Estoy en la cafetería del Auditorio Buero Vallejo por el Congreso de prensa y periodismo especializado. Muy interesante, por cierto. Me gusta comer sola. Normalmente me siento bien por no sentirme mal. Creo que es importante saber estar solo. Pero, maldita sea, hoy no era el día. Estoy escribiendo porque ya no hay nadie más a quien llamar sin parecer una neurótica. Estoy feliz, estoy eufórica!! No sé si unas prácticas malpagadas merecen tanta efusividad pero es que !son de realización¡.
Y sobre todo llegan en un momento en el que me estaba volviendo loca de tanto pensar en que hacer sin decidirme por nada. Como me gusta todo en general habrá que ir probando no?
Ah, creo que no lo he dicho... son en Telecinco... en el programa de anarooooooooous. Maremía...

3.5.06

Retales II



Locura sana junto al canal Imperial. En él se han zambullido algunos coches y un autobús del instituto hace años, que yo sepa. Nosotras no llegamos al chapuzón. Aparcamos el bólido sobre la tierra removida que es lo único que queda del molino, antigua fábrica de harina construida en 1900 que utilizaba la fuerza del agua. Abandonada para nosotros desde siempre, vio muchas cuadrillas forzar sus puertas y pintar sus precarias paredes. Impresionaban las pesadas máquinas de madera y los grandes tubos de cobre. Y la cocina de leña y el cuarto de baño que había en la vivienda del piso de arriba. Era el escenario de alguna historia en mi cabeza y lo sigue siendo pero sólo quedan sus cimientos porque se quemó hace dos o tres años.

25.4.06



...que sólo se oiga el viento.

21.4.06

AÑO NATURAL: enero



“Es usted un genio, Mr. Vonnegut. Un hombre sin país. Un dueño sin perro”

Las noches me sorprenden a veces con canciones de invierno casi olvidadas. Agua pasada que no se seca por mucho sol abrasador que haga hervir el alquitrán de mi odiado Madrid.
- Mr. Vonnegut -, me llamaba. O Kurt.
Porque yo colaba las frases del novelista entre mis enardecidos discursos. Sobre todo cuando me tomaba un par de copas de vino.
- Kurt, deja de plagiarte.
- No plagio. Comparto.-me defendía yo, muy convencida.

Con Sergio compartí, quizás no el más feliz, pero sí el año más intenso de mi vida. Y paradójicamente coincidió con el año natural. Le encontré un uno de enero y le perdí, más exactamente nos perdimos, el treinta y uno de diciembre. A ninguno de los dos nos iban las medias tintas. En eso éramos iguales. Así que para la noche de Reyes ya vivíamos juntos. Además de cabezotas luchando contra los bienintencionados consejos de todos -padres, amigos, compañeros de trabajo, vecinos cotillas y todo el que quisiese dar su gratuita opinión sobre nuestra locura- era cierto, estábamos locos. Como cabras.
En aquella época yo andaba buscando curro y las reservas se me acababan. Y Sergio era un maldito bohemio que podía vivir del aire, aparentemente. La realidad, que yo no tardé en descubrir, es que sus progenitores le ingresaban puntualmente una jugosa mensualidad en su cuenta. Rojos con visa sin límite. Me repateaban los niñatos que gritaban consignas que ni siquiera entendían fuesen rojas, azules, verdes o grises. El caso es que para cuando me di cuenta de que Sergio era un infantiloide irreflexivo, ya era tarde, me había enamorado.
O eso creo. Los sentimientos son difíciles de recordar. Son muy fugaces. Su recuerdo se basa en el anhelo. Anhelo mi pasión por Sergio porque me hacía sentir mejor que nada pero no recuerdo el sentimiento en sí. Recuerdo que sus besos eran… pero para saber exactamente como eran tendrían que repetirse. La experiencia se marchita en el recuerdo y al final sólo quedan palabras, reconstrucciones imprecisas y, a veces, mejoradas de lo que fue y ya no es. Huellas de la realidad, sí, pero de una realidad que ya no existe. Relatos de lo perdido.
Pasamos enero explorando entre cuatro paredes. Dejé de buscar trabajo. No tenía tiempo. Y me subí al desinteresado carro de la visa. La pasión, lejos de morir extenuada, crecía. Yo no sabía que hacer con ella.

18.4.06

De la seguridad madrileña

(no ficción)

Ayer tuvimos una madrugada ajetreada. Cerca de las dos estaba yo en la cama con mi portatil cuando oí un golpe en el portal. Al golpe le siguieron los gritos desgarrados de una mujer (socorro, ayuda, cabrones...) que tuvieron que oirse en toda la calle. Mi cuarto está junto a la puerta del piso y mi reacción fue salir y gritar por el hueco de la escalera, no recuerdo qué. Supongo que la intención, no muy consciente porque estaba acojonada, era ahuyentar a los cabrones pero los gritos habían cesado. No sabía que hacer. Entré en casa llamando a mi compañera para despertarla mientras intentaba marcar en el móvil el número de la policía (se me había olvidado) y a los pocos segundos la mujer aporreaba nuestra puerta pidiéndonos a gritos que le abriésemos. No entendíamos porque no había parado en el primero y subía hasta el segundo para pedir ayuda. No lo entendíamos hasta que al abrir vimos que la pobre estaba llamando a su casa. Era nuestra amiga y compañera de piso.
Y todo por un bolso. La sorprendieron por detrás cogiéndola del cuello, uno, y tapándole la boca y los ojos, otro. Ella volvía muy cargada de las vacaciones de Semana Santa y llevaba la mochila por encima del bolso. Así que los cabrones para conseguir su preciado tesoro la zarandearon y la tiraron al suelo. Le arrancaron del tirón la mochila y se llevaron el bolso. Y a correr.
Y yo me pregunto, ¿es que acaso pensaban que iba a oponer mucha resistencia? Podían habérselo pedido antes de pegarle semejante susto. Porque ella al verse en el suelo no creyó que lo que querían era simplemente el bolso.
En fin, mi amiga tiene un ojo un poco morado y vuelve a ser una indocumentada. A esto último está bastante acostumbrada. Lo que más le fastidia es, quizás, haber perdido algunos recuerdos de su viaje. Y la moraleja: no volver de noche sola y CAMBIARSE DE BARRIO!!!!

Retales I


Me encantan las tormentas de verano. Sobre todo esas que llegan casi sin avisar y que traen consigo mucha agua de golpe y mucho ruido. Una tarde de agosto vimos como caía un aguacero a no más de cien metros de donde estábamos, mientras a nosotros aún nos daba el sol. Observamos en silencio como el nubarrón gris avanzaba sobre el campo hacia nosotros y echamos a correr cuando la tupida cortina de lluvia estaba sólo a dos o tres pasos. Llegamos secos a un portal justo a tiempo para ver pasar la tormenta.

11.4.06

ACT se mueve!!

Aprendiz Compañía de Teatro
representa "Escribiendo un sueño"
del 11 al 14 de mayo en la Sala Montacargas,
dentro de la Muestra de Autores Teatrales de Madrid.















...más información próximamente.