7.9.06

En la palestra

Dos personajes compartieron titulares en los informativos de anoche. Por un lado, Arnaldo Otegi habla de situación de bloqueo en el proceso hacia la paz. Dice que se ha errado en el diagnóstico y que ya es hora de pasar de las conversaciones a un preacuerdo. ¿Conversaciones?, ¿qué conversaciones? ¿Se refiere a esas tan prolíficas que mantuvo él con Patxi López?, ¿o se refiere a otras?
De otro lado llegan las palabras de nuestro presidente. Concretamente de Alemania porque Zapatero ha elegido un semanario germano, no un medio español ni la Moncloa, para lanzar la primicia: “contactos exploratorios” con ETA tendrán lugar en las próximas semanas. Bueno, dijo septiembre, ¿no? Está cumpliendo su calendario.
Voy a echar la vista un poco atrás. Fue el 22 de marzo de cuando la organización terrorista hizo público un comunicado en el que anuncia un «alto el fuego permanente», efectivo a partir de las 00.00 horas del día 24, con el objetivo de «impulsar un proceso democrático en Euskal Herria». «La superación del conflicto, aquí y ahora, es posible», afirma la banda. Precisamente el término de «alto el fuego» utilizado en esta ocasión por ETA, es el que empleó el IRA cuando en 1994 dio el paso que contribuyó a iniciar el proceso de paz en Irlanda del Norte.
El anuncio fue recibido, tanto por el Gobierno como por los distintos partidos políticos, con esperanza y prudencia. En mayo de 2005, el Congreso de los Diputados —con la única oposición del PP— había autorizado al Gobierno para emprender un diálogo con la banda siempre que ésta abandonara la violencia. Esto ocurría tras casi tres años sin víctimas mortales, aunque los terroristas no habían llegado a abandonar su actividad (en los meses previos al comunicado, la organización estuvo especialmente activa con la colocación de artefactos explosivos de pequeña potencia). «Éste es el mejor momento en muchos años para empezar a ver el inicio del principio del fin de la violencia», anunciaba el presidente Zapatero en febrero de 2006.
Pero ¿por qué ETA anunció su “alto el fuego” en ese momento? Hay voces que apuntan a la polémica reforma del Estatuto Catalán, largo serial del que fuimos testigos durante más de un año, como punto de inflexión en el panorama político español y como muestra de que, para bien o para mal, todo es posible sin tener que pegar tiros. Según esta idea, ETA no habría permanecido impasible y de ahí su replanteamiento del camino hacia la autodeterminación. Todo ésto, claro, sumado a la situación de debilidad de la banda.
¿Cómo de permanente será este alto el fuego, si no se le da a ETA lo que pide? Es una pregunta que desde marzo se deben estar haciendo los miles de amenazados que no sólo tienen que vivir con medidas de protección individual sino que hace 8 años se creyeron que la tregua del 98 era definitiva.
La respuesta de los españoles al comunicado del pasado marzo fue, en gran parte, el escepticismo, lo cual no es extraño si repasamos el historial de ETA.
Se plantean ahora una serie de cuestiones acerca no tanto de las intenciones sino de las consecuencias que este alto el fuego puede traer.
Están los grupos de jóvenes violentos que poco tienen que decir en las decisiones de la cúpula de ETA, pero que han venido sirviendo de cantera y de altavoz para la banda, extendiendo el terror a pie de calle. La violencia en Euskadi no sólo parte de ETA. Puede que estemos ante el comienzo del fin de la que conocemos y de aquí a un tiempo asistamos al nacimiento de otra, resentida contra la vieja. No sería la primera vez que ocurre algo así. En 1982 se disolvió la facción de ETA conocida como político-militar (los poli-milis). ETA militar, la que ha llegado hasta hoy, engrosó sus filas con poli-milis disidentes y radicalizó entonces sus acciones.
La tregua actual parece cualitativamente más madura que las anteriores. Lo realmente nuevo y esperanzador es que se declaró tras un periodo prolongado de más de 1.000 días sin atentados mortales, con una banda debilitada por la eficacia policial y judicial, con una militancia cada vez más deseosa de entrar en el juego político, y con un terrorismo yihadista en el panorama internacional.
Pero la experiencia nos obliga a ser prudentes porque ETA no ha utilizado el término de “alto el fuego definitivo”, como se exige en la hoja de ruta diseñada en la resolución aprobada en el Congreso en mayo de 2005.
En el comunicado se exige la respuesta de los estados español y francés en forma de medidas de colaboración para su causa (que en último término es la autodeterminación). ¿Se puede tragar con eso? Cualquier concesión como respuesta al cese de su violencia significará la utilidad de dicha violencia. El repetido hasta la saciedad precio político. Se pague o no, de consumarse el proceso de paz, ETA se transformará en una fuerza política que representará a un sector nada despreciable de la población de Euskadi que convive con el resto, incluidas las víctimas, y con heridas muy difíciles de cerrar. Espero que cuando lo hagan nadie venga a abrirlas en pro de recuperar la memoria histórica de los agraviados. Todo el mundo tiene una historia que recordar, le haya tocado de cerca o no, y es libre de expresarla si así lo desea.
Yo no tengo mucho que recordar -por falta de años- pero voy a echar la vista atrás unos pocos para contar como ETA entró en mi memoria. En la madrugada del uno de noviembre de 1996 la banda hizo explotar un coche-bomba en una avenida perpendicular a mi calle, debajo de la casa cuartel de mi pueblo. Ahora lo veo como un atentado más, afortunadamente sin víctimas, pero tener el terror rozando mi burbuja feliz fue un golpe. Hasta entonces yo sabía más o menos cuál era la situación pero no me afectaba. La Ribera es la zona de Navarra menos implicada política, social y culturalmente en el conflicto vasco. Esto sumado a la inconsciencia de mis trece años hacía que para mí fuese algo presente pero, al mismo tiempo, muy lejano. Recuerdo que me sentí a cien años luz de los guardias y sus familias. Mi miedo se convertía en ridículo al compararlo con el que suponía que debían sentir ellos. Con el tiempo, de la fuerte impresión del momento, quedó poco. No me había afectado tanto. Fue como una bofetada. Me despertó. Más bien despertó mi interés y mis ganas de entender algo.
Después tuve ocasión de conocer a borrokas de mi edad (a los 15 o 16). En mi entorno no había pero en verano solía estar con gente de Pamplona y más al norte. La mayoría lo eran por tendencia. Era la edad de pertenecer a algo. Reconozco que esa estética medio hippie, guarra y tan despreocupada del aspecto me encantaba y algo se me pegó una temporada. Pero recuerdo a una chica que, además de la fachada, tenía las ideas que había mamado en casa. En su familia tenían estigmatizados a los riberos por navarristas y españolistas. Me acuerdo de que después de soltar esas dos palabrejas, que oí de su boca por primera vez, hizo un paréntesis para decirme que yo le caía bien. Yo le pregunté riéndome que si me tenía que sentir afortunada. Ella se rió también. Siguió hablando bastante rato pero sólo me acuerdo de que en los libros de geografía de su ikastola Navarra y Euskadi eran una, de que sus padres eran de HB y de que su abuelo se cabreaba cuando le recordaban que su apellido, Goñi, era ribero “de pura cepa”. Lo cierto es que todo lo que decía era nuevo para mí y me parecía absurdo pero comprendía que pudiese pensar así viendo de dónde había salido. Eso no quita que me estuviese hartando. Cuando llegó a lo de su abuelo cabreado le corté para decirle que mi apellido era vasco “de pura cepa” y no me avergonzaba, que así de navarrista y españolista era y que si estaba orgullosa de él era por ser el de mi padre que, por cierto, nunca me hablaba de política-no recuerdo haber discutido sobre política con mis padres hasta hace pocos años y por iniciativa mía-. Para terminar le pregunté si alguna vez pensaba por sí misma. No me habló en el resto del viaje. Y me caía bien, de verdad.
También por ese tiempo, concretamente en diciembre del 99, yo estaba en el hospital y unos familiares vinieron a visitarme. Mi habitación era la última del pasillo y desde la cama vi que alguien se había quedado al otro lado de la puerta. Pregunté “¿quién se ha quedao fuera?” pero todos pasaron de mí y siguieron la conversación. Luego mi madre me dijo que era el escolta de uno de mis parientes. Cuando aluciné de verdad fue al enterarme de que un chico de mi pueblo, cuatro o cinco años mayor que yo, llevaba escolta. Poco después de terminar la carrera era concejal de un pueblo de la periferia de Pamplona y ya estaba amenazado. No me extrañaría que en la universidad ya lo estuviese.
No sé cómo acabará todo esto. Por encima de todo espero que no corra más sangre. Mientras unos intentamos creer que es posible otros se empeñan en que salgamos del engaño. Hace poco más de una hora el etarra Ignacio Javier Bilbao Goicoechea amenazaba al presidente de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, con pegarle "siete tiros" y arrancarle "la piel a tiras". Ocurría durante el juicio que se sigue contra él por un delito de amenazas terroristas contra Baltasar Garzón. Ni Txapote suelta semejantes perlas.

1.9.06

"... entonces un grito desgarró el silencio"

"Como iba solo en su cochecito, no tenía más aliciente que la velocidad; volaba -en dirección a Suez- sobre una cinta de asfalto ceñida por arenas. En el paisaje nada mitigaba el pálpito de soledad, ni había novedad alguna que le hiciese más llevadera su semanal ida y vuelta. Divisó a lo lejos un colosal vehículo de transporte. Le dio alcance y redujo la marcha de su Ramsés para continuar cerca y al ritmo del coloso. Era un camión cisterna del tamaño de una locomotora. Un ciclista iba agarrado a su borde trasero, y daba, de vez en cuando, una patada en la rueda, tan tranquilo. Cantaba. ¿De dónde vendría? ¿A dónde iría? ¿Habría podido hacer tanto camino de no hallar un vehículo que tirase de él? Sonrió admirado y le vio con simpatía. Dejaron atrás, a la derecha, unas lomas, y enseguida entraron en una zona verde, sembrada de maíz y rodeada de pastizales, donde pacían cabras. Redujo aún más la velocidad para gozar de aquel verde jugoso, y entonces un grito desgarró el silencio."
[...]

Fragmento del cuento "El acusado"

Naguib Mahfuz
(11 de diciembre de 1911-31 de agosto de 2006)

28.8.06

ACT en Moral de Cva, tierra de caballeros


Estos siete jinetes poco apocalípticos asaltaron la villa y se hicieron con los fuertes de Casa Abuela, Casa Angelita... y también pusieron sus pies en el Auditorio Municipal. Visto y no visto.
Un abrazo fuerte a todos!

SOBRE LA UTILIDAD DE LOS DEFECTOS HUMANOS


"Los defectos humanos pueden tener perfectamente sus lados positivos, con tal de que sigan siendo humanos.
Durante mis años en Italia, muchos sorprendidos italianos me preguntaban por qué prefería vivir en ese paese di merda, como ellos lo llamaban, en medio de toda su corrupción, sus ladrones, su irremediable y perpetuo caos, en lugar de en Alemania, donde las cosas eran algo mejor en ese aspecto. Yo intenté explicárselo de la siguiente manera:
“Si yo fuese un preso al que llevan a un campo de concentración –y por mi natural pertenezco siempre al grupo de los que meten en un sitio así y no al de los que encierran a otros- y si casualmente tuviese aún un reloj de oro oculto en mi cuerpo y mi guardián fuese un italiano, entonces yo intentaría acercarme a él y decirle por lo bajito: “Oye, tengo en casa siete niños menores de edad, todos pequeñísimos, y tengo una mujer que no puede vivir sin mí y una anciana madre que no para de llorar. Y aquí tengo un reloj de oro, te lo doy si miras para otro lado y dejas que me escabulla”. El italiano, con bastante probabilidad, se enjugaría una lagrimita, tomaría por supuesto el reloj y me dejaría escapar. Pero si mi guardián fuese alemán, no derramaría una lágrima, no tomaría por supuesto el reloj y me denunciaría a su superior por intento de soborno. Por eso, pese a todo, me siento más seguro en vuestro país.”
Los sistemas inhumanos pueden, mediante los defectos humanos, funcionar un poco menos bien, por eso dependen de la virtud y de la conciencia del deber. A una ciudad como Nápoles tampoco pudieron meterla en cintura los fascistas."

Carpeta de apuntes. Sobre la utilidad de los defectos humanos. Michael Ende.

18.8.06

Hubiese, hubiese, hubiese...



Las memorias de Günter Grass se venden como rosquillas. El premio nobel revela haber llevado en su juventud los dos rayos gemelos en la pechera y el morbo hace el resto.

¿Hubiese sido invitado a Estocolmo en 1999 si ya hubiese revelado que sirvió durante la guerra en la guardia pretoriana de Adolfo Hitler? Probablemente no. El hombre juzga el hombre por su vida. Una vez muertos, la Historia pone faltas y virtudes en una balanza y exalta lo que más pesa. Si entre las virtudes están los inventos de un genio, las maniobras de un estratega o la obra de un artista, posiblemente sus pecados queden en sombra. Se tratarán de forma permisiva y serán en el relato la chispa siniestra y morbosa que necesita toda vida interesante para ser tal. Schelling dijo que "lo siniestro es aquello que, debiendo permanecer oculto, no obstante se ha revelado".

¿Hubiese escrito el señor Grass "El tambor de hojalata" de no haber vivido lo que vivió? Seguramente no. Esa novela me trastornó un poco. Puede que la bibliotecaria tuviese razón al decirme que cogieses otra y dejase esa para más adelante. Su intento de quitarme el libro multiplicó mis ganas de leerlo. Desde la primera página me enganchó. Me fascinó por repugnante. El morbo, otra vez. Lo releí unos años depués-era necesario- y entonces lo brillante me pareció la forma de narrar lo infame tomando la distancia justa para hacerlo soportable. Lo suficientemente cerca para infligir el horror pero sin rebasar la línea que anularía toda credibilidad. Quizá sea esa maestría para mantener el equilibrio la que hace de la obra una gran novela. Si fuese un gran cuadro se diría que es bello. "Lo bello es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar", dijo Rilke.

A la espera de que se pueda leer esa primera parte de la autobiografía del casi octogenario alemán, en la que narra su juventud y la guerra, yo me guardo mucho de juzgar. Ya dirá la Historia cuando estemos todos muertos.

10.8.06

Es usted un experimento

«Estimado señor, pobre señor, valiente señor», leyó, «es usted un experimento del Creador del Universo. Es usted la única criatura con libre albedrío de todo el universo. Es usted el único que ha de pensar en lo siguiente que va a hacer y en por qué va a hacerlo. Todos los demás son robots, son máquinas.

»Existen personas a las que parece que usted les gusta y hay otras que parece que le odian. Usted se estará preguntando el porqué. Es, simplemente, porque son máquinas de gustar y máquinas de odiar.

»Está usted desmoralizado y hecho polvo», siguió leyendo Dwayne. «¿Y cómo no habría de estarlo? Es agotador tener que razonar en todo momento en un universo que no es razonable.»

Dwayne continuó leyendo: «Está usted rodeado por máquinas de amar, máquinas de odiar, máquinas de avaricia, máquinas de generosidad, máquinas valientes, máquinas cobardes, máquinas de la verdad, máquinas de mentir, máquinas de diversión, máquinas solemnes», ponía el libro. «La única finalidad de todas ellas es la de pincharle a usted de todas las formas posibles para que el Creador del Universo pueda observar sus reacciones. Esas máquinas poseen tanta capacidad de sentir y de razonar como los relojes de su abuelo.

»Ahora, al Creador del Universo le gustaría disculparse no sólo por haberle proporcionado durante la prueba todas esas compañías caprichosas y agobiantes, sino también por el deplorable estado de degradación en el que se encuentra el planeta. El Creador programó a los robots para que hicieran un mal uso de dicho planeta durante millones de años, de tal modo que, cuando usted llegase, fuese ya un queso purulento y ponzoñoso. También se ocupó de superpoblarlo, hasta un grado desquiciante, de robots programados para que, fueran cuales fuesen sus condiciones de vida, no pararan de mantener relaciones sexuales y adorasen tener niños por encima de cualquier otra cosa.»

(...)


El desayuno de los campeones. Kurt Vonnegut

30.7.06

...pero la calle hierve a 39 grados

... no hay nadie que se atreva a salir! Un mes ausente del blog. Las wairles no me acompañan en mi nueva ubicación ni saliendo a la terraza.
Y ahora otra larga ausencia, supongo.
Pero ya vuelvo.

25.6.06

La abstinencia es mala.

21 de junio de 2006


"Terminé!!!" y… "sé donde voy a estar la semana que viene!!!" son las dos frases que definen el maravilloso día de hoy, opuesto en todos los sentidos al de ayer.
Toco madera para que ayer no se repita justo mañana…
Después de un examen de tres horas y con la sensación de haber hecho de lo mejor que ha salido del cerebro de esta vulgar mortal, me pregunto ¿qué hago si lo suspendo? Buscar un edificio alto, irme a criar caracoles en la Bardena, beber…
Hablando de beber, tengo un dilema. Beber o no beber. Porque lo de beber de vez en cuando cada vez lo llevo peor. La opción parece clara… o no. Lo que no me gusta es volverme gilipollas (alcanzar un estado en el que me oigo menos y grito más) antes que el resto.
Me voy a dormir feliz y un poco tocada… que triste, con cuatro 4 copas de vino. De mis primeras salidas en Madrid muchas cayeron en Alonso Martínez. Ahora cierro algo - no sé muy bien qué- sentada quizás en el mismo banco que en una de aquellas. ¿Diferencias? Muchas pero ninguna. Si sé alguna cosa más es más por vieja que por diablo.

Ale, a dormir. Dulces sueños a todos allí donde estéis, sea de día o de noche. Y ahí va una fotico colectiva que hizo el portero tras la cena en el Areia. Por cierto, adorable garito, para repetir pillando cama. Besossss

16.6.06

"En poesía sólo vale la excelencia"

Ayer en la tele , a altas horas de la madrugada, oí a un afamado escritor -a veces metido a la política- remitirse a Borges para justificar su intención de no publicar jamás poesía. En poesía sólo vale la excelencia. Estoy de acuerdo. Leer poesía suele requerir un mayor esfuerzo que leer prosa -según que prosa, claro-. La abstracción y la interpretación de símbolos, segundos sentidos, ideologías... que se hace al leer una novela es un proceso que, como mínimo, dura el tiempo que se tarda en leerla -siempre dura más porque además de leerla la piensas-. Ese proceso en poesía se lleva a cada verso. Hay que abstraerlo y extraer su sentido dentro del todo que es el poema -o del todo del conjunto de la obra del poeta y su universo simbólico-. Es mucho más intenso e inmediato. Por eso más que leer se relee. Y de ahí la exigencia de la excelencia. Tan difícil es escribir poesía como ser un mal poeta. Sin embargo hay novelistas mediocres que lo llevan muy bien.

Pero, ¿qué es excelente y quién dice que lo es?, ¿los críticos?, ¿y quiénes son ellos?

Termino el post con un par de poemas de Ángel González que no sé si son excelentes pero desde luego no son malos.


OTRO TIEMPO VENDRÁ...
Otro tiempo vendrá distinto a éste.

Y alguien dirá:
«Hablaste mal. Debiste haber contado
otras historias:
violines estirándose indolentes
en una noche densa de perfumes,
bellas palabras calificativas
para expresar amor ilimitado,
amor al fin sobre las cosas todas.»
Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí,
insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero.


ESO ERA AMOR...
Le comenté:

-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.


11.6.06

CRÓNICA DE UN SÁBADO...


…atípico.

10 de junio de 2006

La implacable cercanía de las 9 de la mañana, hora de mi examen, despierta a mi conciencia que me grita “¡Dale fuerte!”(que le duela). Y no me deja levantarme más que para coger un trozo de pizza y rellenar la taza de café. Spring de 7 horas de estudio. Hay que ser imbécil…

A las 07:30h estoy subiendo por Bravo Murillo. Mañana fresca después de una noche de tormenta. Me encanta. La gente vuelve de juerga. Y me encanta el fotolog de un neoyorquino que cuelga fotos de desconocidos, de gente en la calle, en el metro… (www.fotolog.com/ewolman). Cámara en bolso, me propongo retratar Madrid pero sin mucho éxito porque no me puedo acercar tanto como ewolman. Mi cámara no es muy discreta y no me tienen que ver. Tampoco hay mucha gente madrugadora los sábados a la que fotografiar.

Por un rato se me olvida que es sábado y llamo a mi casa porque me extraña que mi madre no me haya llamado ya para desearme suerte. Siempre lo hace. Y la despierto... (la venganza es dulce).

Llego a la facultad de Hª a las 08:55. Bien. Aula 31. Tercer piso. Subo al ascensor con un tío. Nos quedamos los dos mirando los botones. Miramos mejor… y no, no hay 3. Marcamos el 4. Bajamos. El tercer piso está atestado y en la puerta de cada clase pasan lista para que la gente vaya entrando. Esto es muy raro. El del ascensor y yo vamos al mismo sitio. No le recuerdo de clase. Muy muy raro. Le pregunto: “¿Vas al examen de rebeliones y revol…”. “No, aquí hay oposiciones de Informática.” Corro hacia los tablones del vestíbulo. Y ahí está el tipex. Aula 14. ¿Dónde está el aula 14? Estoy sudando. Encuentro a un conserje. Encuentro el aula. Sólo hay una chica y el profesor. Examen de ortografía y no sé que más. Dios, a correr otra vez. Estoy sudando mucho. Encuentro al mismo conserje y le hago correr a los tablones. Pone 14. Vamos a la conserjería a ver la lista de exámenes de hoy. Martínez Riaza. Aula 14. Peeeeero- no puede ser cierto- ¡¡¡¡de 11 a 13!!!!

El conserje, Iván para los amigos, me invita a un café. Bueno, el camarero nos invita a los dos. Con hielo, muuucho hielo. Luego Iván vuelve a trabajar y yo tengo hora y pico para... Estudiar no es una opción. Recorro el edificio. Contaminadas vistas.

Por fiiin hago el examen. En menos de tres cuartos de hora termino. Escribir más sería meter paja (porque no sé más). A mi lado un chico no deja de pedir papel. Casi veo salir humo del boli. Entrego y me voy.

Voy andando a casa desde Nuevos Ministerios. Adelanto por la acera a un hombre y su perro, un perro enorme que ¡me engancha la pierna!. Mi pierna cabe en la boca del puto perro. No me muerde, no aprieta, sólo me babea pero me da un susto de muerte. El dueño balbucea y suelta un "Tranquila, que no muerde!!" casi simultaneo a mi "¡Ponle un puto bozal, gilipollas!". Me pide perdón y yo le pido un pañuelo. No tiene. Qué aaaasco de babas... Entro a un bar a limpiarme. Y, sin ningún contratiempo más, llego al hogar, dulce hogar para no volver a salir en tooooodo el día.

En algún momento de la tarde-noche caigo de bruces en la cama. Qué bieeen he dormido. Me he despertado con el móvil en la mano. Tengo una llamada de un número extraño a las 23h. No sé quien sería… y a saber lo que le dije. En fin. Voy a darles una sorpresa a las cohabitantes de la casa. Voy a hacer un arroz con puerros, pimientos y ternera para tres. ¡¡Feliz domingo!!

4.6.06

Factótum

Ya está en los cines la producción noruego-estadounidense sobre las peripecias de Chinasky, basada en la novela “Factotum” de Bukowski. La dirige un tal Bent Hamer. Interpretando al joven Chinaski, Matt Dillon. Compartiendo cervezas y sexo, Lili Taylor, y Marisa Tomei, completan el reparto. Está por ahí el trailer. Pinta bien. Para los que quieran la novela también hay vínculo aunque ¿cómo se lee un libro en .doc?, y si lo imprimes ¿cómo se lee un libro en folios?. ¿Se puede seguir diciendo "leer un libro"? Porque libro no hay.

Volviendo a Bukowski, hay por la red mucho escrito, mejor o peor, y yo no tengo nada nuevo que aportar. Prefiero añadir un par de párrafos suyos (y la foto) que hablan por sí solos.

"¿Ha habido alguna vez algún instante de justicia para los pobres? Toda esa mierda sobre la democracia y las oportunidades con las que los alimentaban eran sólo para evitar que quemaran los palacios. Claro, de vez en cuando había un tipo que salía del vertedero y lo conseguía. Pero por cada uno que lo conseguía había cientos de miles enterrados en los barrios bajos o en la cárcel, o en el manicomio o suicidados o drogados o borrachos. Y muchos más trabajando por un sueldo de miseria, desperdiciando sus vidas por la mera subsistencia. La esclavitud no ha sido abolida, solamente se ha expandido para incluir a nueve décimas partes de la población. En todas partes. Santa Mierda".
(de "Escritos de un viejo indecente")

"Como cualquiera podrá decirles, no soy un hombre muy agradable. No conozco esa palabra. Siempre admiré al villano, al fuera de la ley, al hijo de puta. No aguanto al típico nene bien afeitado, de corbata y buen trabajo. Me gustan los hombres desesperados, hombres de dientes rotos, y mentes rotas, y destinos rotos. Me interesan. Están llenos de sorpresas y explosiones. También me gustan las mujeres viles, las putas borrachas con las medias caídas y gastadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me interesan más los pervertidos que los santos. Me siento a gusto entre los marginales, porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni las morales, ni las religiones, ni las reglas. No me gusta ser modelado".
("Huevos", de "Se busca una mujer")

29.5.06


Buenos días!! Pasa tan pocas veces lo de despertarse sin necesitar despertador... y sin ninguna pereza... Las 07:33h.

28.5.06

Un poco de historia I



Amigo mío sólo tú encuentras leñaaaa...

Con un ratio de aprovechamiento del tiempo de 2:1 he pasado el fin de semana enclaustrada, estudiando en compañía de mi infatigable compañero de descansos, el capitán Gemo.

Me aburro taaaaaaaaanto. Por hacer algo voy a hacer eco de algunos de mis nuevos conocimientos en rr. Exteriores de España.


Gibraltar. De como España ni pincha ni corta y los ingleses cortan lo que quieren.

La tierra.

La controversia por el Peñón parte del tratado de Utrech (1713) y de su imprecisión. Inglaterra jugó muy bien sus cartas y se encargó de que en el texto final se hablase de “defensa y fortalezas” y no de “murallas”, término inequívoco que se había utilizado en las negociaciones. Esto le permitió exigir como suyas dos torres que quedaban fuera de las murallas: la Torre del Diablo, a unos 100 metros, y la del Molino, a unos 600. Lo cierto es que cuando se firmó el tratado ya las habían ocupado. Aunque España nunca lo aprobó ni apareció en el tratado, los ingleses exigían un territorio alrededor de la Plaza equivalente a un tiro de cañón, que en aquel entonces oscilaba entre los 600 y los 2000 metros en la máxima elevación. A lo largo del siglo XIX se sucedieron los sitios y las sucesivas tomas de las torres por unos y otros.

Fue la guerra de la Independencia la que abrió a los ingleses el camino hacia una mayor expansión ya que se destruyeron los fuertes españoles y no se reconstruyeron. La naturaleza también hizo su parte en forma de epidemias de fiebre amarilla, en 1815, y de cólera, en 1854. En ambos casos recibieron el permiso español para establecer campamentos fuera de la Plaza y no se retiraron una vez erradicada la enfermedad.

En la guerra de 1898, entre EEUU y España, Inglaterra quiso impedir que España fortificase las costas en un radio de 7 millas alrededor del Peñón. España logró impedirlo y en 1909 se construyó la verja que marcaría el espacio actualmente ocupado, a unos 800 metros de la base del monte.

Las aguas.

La expansión marítima no se produce hasta 1826. Dos barcos ingleses encallan en la playa de San Felipe y el gobernador británico envía a 200 hombres a recoger las posesiones británicas. Ante la queja española por esta acción, Mr. Canning, el gobernador, responde que hay que buscar un límite natural para el puerto de Gibraltar (Punta Mala) y alude a que éste está dentro del famoso tiro de cañón y, por lo tanto, dentro de sus derechos (nunca reconocidos en el Tratado de Utrech). Es de risa porque el tiro de cañón de 1713, cuando la Plaza fue cedida, poco tiene que ver con el de 1826. España no contestó a la misiva de Mr. Canning al considerarla excesivamente absurda. No hizo reclamaciones hasta 1841. Y entonces los británicos dijeron tener esos derechos por costumbre. Pero, ¿cómo podían tener los ingleses aguas sin playas y los españoles playas sin mar?

El derecho a la Descolonización.

En el siglo XX, con el nacimiento del Derecho a la Descolonización en las Naciones Unidas, resurge la controversia. Gibraltar se ajustaba a las condiciones para reclamar este derecho y España así lo hizo. En 1963 Gibraltar entra en la lista de territorios sujetos a la Descolonización, elaborada por el Comité de la ONU. Desde éste se insta a las dos partes a negociar una solución de forma bilateral. Inglaterra pasa olímpicamente del tema a pesar de las sucesivas resoluciones de la ONU para la aceleración del proceso. La ONU respalda los derechos españoles y en 1968 da un ultimátum al Reino Unido que fue contestado con la Constitución de 1969 para Gibraltar. Ante este gesto ni España ni la ONU supieron como seguir adelante…

Continuará…(o no)
¿Alguie
n ha llegado hasta aquí? Ya. Mmmmm, por si acaso, la próxima entrega, si es que sale porque estoy muy vaga, será “Gibraltar, paraíso fiscal”.

16.5.06

...no te quites el sayo

(no ficción)
Fin de semana intenso... o más bien semana intensa.
Primera semana de trabajo... pocas horas de sueño. La experiencia del primer bolo de ACT ha sido muy buena. Aunque personalmente no consigo dominar los nervios y se me va de las manos. Sudores fríos, colapsos varios son algunos de los síntomas. Qué rabia! El sábado y el domingo me tranquilicé... con una semana más, igual...
Bueno, nos lo hemos pasado en grande y hemos sacado pelas para cubrir los gastos de la asociación, los de producción de "Escribiendo un sueño" y aún sobrará algo. Así da gusto.
Y después de la obra salió plan el viernes, el sábado y el domingo. Y yo en todos, como no. Viernes, la Coope en Coslada. Sábado... sobre todo coche de Nani con Marquitos al volante. Y Domingo titiritingo, un partido de beisbol con la escoba por bate (Marcos, Gema vs. Ger, Charo, Pat), de tapas y charanga por la Latina, y el mejor mojito que he probado.
Y aquí debería ir acabándose lo bueno. Mañana empiezo a estudiar (o más o menos, a leer y tal) y si todo va bien será mi última empollada por resignación o necesidad. Mi plan de irme a BCN el próximo fin de semana se ha caído (así que, querida tocaya, tendrás que esperar un poco más para tener tu regalito, jejjajajdfkadbbfk. Creo que iré a Buñuel)
Ah, y el jueves, 18 de mayo, cumplo 23. Por si me quereis felicitar. (Qué ilusión...)

7.5.06

Domingo ACT

Así me gustaría pasar buena parte del día de hoy.

Pero hoy es domingo de ensayo a jornada completa...

Y es que...

Y me gustaría que vinieses...

5.5.06

Por fin tengo curro!


(no ficción)

4 de mayo de 2006, 15:07, Guadalajara.

Acabo de terminar de comer. Estoy en la cafetería del Auditorio Buero Vallejo por el Congreso de prensa y periodismo especializado. Muy interesante, por cierto. Me gusta comer sola. Normalmente me siento bien por no sentirme mal. Creo que es importante saber estar solo. Pero, maldita sea, hoy no era el día. Estoy escribiendo porque ya no hay nadie más a quien llamar sin parecer una neurótica. Estoy feliz, estoy eufórica!! No sé si unas prácticas malpagadas merecen tanta efusividad pero es que !son de realización¡.
Y sobre todo llegan en un momento en el que me estaba volviendo loca de tanto pensar en que hacer sin decidirme por nada. Como me gusta todo en general habrá que ir probando no?
Ah, creo que no lo he dicho... son en Telecinco... en el programa de anarooooooooous. Maremía...

3.5.06

Retales II



Locura sana junto al canal Imperial. En él se han zambullido algunos coches y un autobús del instituto hace años, que yo sepa. Nosotras no llegamos al chapuzón. Aparcamos el bólido sobre la tierra removida que es lo único que queda del molino, antigua fábrica de harina construida en 1900 que utilizaba la fuerza del agua. Abandonada para nosotros desde siempre, vio muchas cuadrillas forzar sus puertas y pintar sus precarias paredes. Impresionaban las pesadas máquinas de madera y los grandes tubos de cobre. Y la cocina de leña y el cuarto de baño que había en la vivienda del piso de arriba. Era el escenario de alguna historia en mi cabeza y lo sigue siendo pero sólo quedan sus cimientos porque se quemó hace dos o tres años.

25.4.06



...que sólo se oiga el viento.

21.4.06

AÑO NATURAL: enero



“Es usted un genio, Mr. Vonnegut. Un hombre sin país. Un dueño sin perro”

Las noches me sorprenden a veces con canciones de invierno casi olvidadas. Agua pasada que no se seca por mucho sol abrasador que haga hervir el alquitrán de mi odiado Madrid.
- Mr. Vonnegut -, me llamaba. O Kurt.
Porque yo colaba las frases del novelista entre mis enardecidos discursos. Sobre todo cuando me tomaba un par de copas de vino.
- Kurt, deja de plagiarte.
- No plagio. Comparto.-me defendía yo, muy convencida.

Con Sergio compartí, quizás no el más feliz, pero sí el año más intenso de mi vida. Y paradójicamente coincidió con el año natural. Le encontré un uno de enero y le perdí, más exactamente nos perdimos, el treinta y uno de diciembre. A ninguno de los dos nos iban las medias tintas. En eso éramos iguales. Así que para la noche de Reyes ya vivíamos juntos. Además de cabezotas luchando contra los bienintencionados consejos de todos -padres, amigos, compañeros de trabajo, vecinos cotillas y todo el que quisiese dar su gratuita opinión sobre nuestra locura- era cierto, estábamos locos. Como cabras.
En aquella época yo andaba buscando curro y las reservas se me acababan. Y Sergio era un maldito bohemio que podía vivir del aire, aparentemente. La realidad, que yo no tardé en descubrir, es que sus progenitores le ingresaban puntualmente una jugosa mensualidad en su cuenta. Rojos con visa sin límite. Me repateaban los niñatos que gritaban consignas que ni siquiera entendían fuesen rojas, azules, verdes o grises. El caso es que para cuando me di cuenta de que Sergio era un infantiloide irreflexivo, ya era tarde, me había enamorado.
O eso creo. Los sentimientos son difíciles de recordar. Son muy fugaces. Su recuerdo se basa en el anhelo. Anhelo mi pasión por Sergio porque me hacía sentir mejor que nada pero no recuerdo el sentimiento en sí. Recuerdo que sus besos eran… pero para saber exactamente como eran tendrían que repetirse. La experiencia se marchita en el recuerdo y al final sólo quedan palabras, reconstrucciones imprecisas y, a veces, mejoradas de lo que fue y ya no es. Huellas de la realidad, sí, pero de una realidad que ya no existe. Relatos de lo perdido.
Pasamos enero explorando entre cuatro paredes. Dejé de buscar trabajo. No tenía tiempo. Y me subí al desinteresado carro de la visa. La pasión, lejos de morir extenuada, crecía. Yo no sabía que hacer con ella.

18.4.06

De la seguridad madrileña

(no ficción)

Ayer tuvimos una madrugada ajetreada. Cerca de las dos estaba yo en la cama con mi portatil cuando oí un golpe en el portal. Al golpe le siguieron los gritos desgarrados de una mujer (socorro, ayuda, cabrones...) que tuvieron que oirse en toda la calle. Mi cuarto está junto a la puerta del piso y mi reacción fue salir y gritar por el hueco de la escalera, no recuerdo qué. Supongo que la intención, no muy consciente porque estaba acojonada, era ahuyentar a los cabrones pero los gritos habían cesado. No sabía que hacer. Entré en casa llamando a mi compañera para despertarla mientras intentaba marcar en el móvil el número de la policía (se me había olvidado) y a los pocos segundos la mujer aporreaba nuestra puerta pidiéndonos a gritos que le abriésemos. No entendíamos porque no había parado en el primero y subía hasta el segundo para pedir ayuda. No lo entendíamos hasta que al abrir vimos que la pobre estaba llamando a su casa. Era nuestra amiga y compañera de piso.
Y todo por un bolso. La sorprendieron por detrás cogiéndola del cuello, uno, y tapándole la boca y los ojos, otro. Ella volvía muy cargada de las vacaciones de Semana Santa y llevaba la mochila por encima del bolso. Así que los cabrones para conseguir su preciado tesoro la zarandearon y la tiraron al suelo. Le arrancaron del tirón la mochila y se llevaron el bolso. Y a correr.
Y yo me pregunto, ¿es que acaso pensaban que iba a oponer mucha resistencia? Podían habérselo pedido antes de pegarle semejante susto. Porque ella al verse en el suelo no creyó que lo que querían era simplemente el bolso.
En fin, mi amiga tiene un ojo un poco morado y vuelve a ser una indocumentada. A esto último está bastante acostumbrada. Lo que más le fastidia es, quizás, haber perdido algunos recuerdos de su viaje. Y la moraleja: no volver de noche sola y CAMBIARSE DE BARRIO!!!!

Retales I


Me encantan las tormentas de verano. Sobre todo esas que llegan casi sin avisar y que traen consigo mucha agua de golpe y mucho ruido. Una tarde de agosto vimos como caía un aguacero a no más de cien metros de donde estábamos, mientras a nosotros aún nos daba el sol. Observamos en silencio como el nubarrón gris avanzaba sobre el campo hacia nosotros y echamos a correr cuando la tupida cortina de lluvia estaba sólo a dos o tres pasos. Llegamos secos a un portal justo a tiempo para ver pasar la tormenta.

11.4.06

ACT se mueve!!

Aprendiz Compañía de Teatro
representa "Escribiendo un sueño"
del 11 al 14 de mayo en la Sala Montacargas,
dentro de la Muestra de Autores Teatrales de Madrid.















...más información próximamente.